Bruselas plantea vincular los derechos gratuitos de CO₂ a inversiones en descarbonización
31-07-2026La Comisión Europea propone reformar el mercado europeo de emisiones para dar más tiempo a la industria en su transición, pero condicionando las asignaciones gratuitas a inversiones verificables dentro de la UE.
La Comisión Europea ha presentado una propuesta de revisión del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE (EU ETS) con el objetivo de compatibilizar la reducción de emisiones con la competitividad industrial. Entre los principales cambios, plantea prolongar hasta 2038 la asignación gratuita de derechos de emisión para determinados sectores intensivos en carbono y ralentizar el ritmo de reducción de los derechos disponibles. La propuesta todavía deberá negociarse con el Parlamento Europeo y el Consejo.
Estas asignaciones dejarían de funcionar únicamente como protección frente a la fuga de carbono y pasarían a estar vinculadas a inversiones concretas. A partir de 2031, las empresas recibirían inicialmente el 80 % de los derechos gratuitos tras presentar un plan creíble de descarbonización. El 20 % restante se entregaría una vez ejecutadas y verificadas las inversiones y las reducciones de emisiones comprometidas. Además, la inversión debería realizarse en Europa y alcanzar, como mínimo, un valor equivalente al de los derechos recibidos.
La Comisión también propone que los Estados miembros destinen al menos el 50 % de los ingresos obtenidos mediante las subastas del ETS a ámbitos prioritarios como la descarbonización industrial, las energías limpias, las redes, el transporte bajo en carbono y la innovación. El planteamiento busca que una mayor parte de los recursos generados por el mercado de carbono retorne a los sectores que deben afrontar inversiones intensivas para transformar sus procesos productivos.
Para las empresas industriales, la propuesta refuerza la necesidad de disponer de hojas de ruta de descarbonización respaldadas por la dirección, con inversiones, plazos y resultados medibles. Sin embargo, organizaciones como EUROFER y empresas intensivas en energía advierten de que la transición seguirá condicionada por la disponibilidad y el coste de la electricidad limpia, el hidrógeno y otras tecnologías de bajas emisiones.
Fuentes: Comisión Europea, Reuters, Financial Times, EUROFER y Expansión.