Inteligencia Artificial en la industria: presente, retos y futuro

27-01-2026

Entrevista a Juan Anel: El impacto real de la Inteligencia Artificial en la industria

La Inteligencia Artificial (IA) ha pasado en pocos años de ser un concepto futurista a convertirse en un elemento cada vez más presente en el día a día de la industria. Sin embargo, su grado de implantación, el valor real que aporta y la forma de abordarla siguen generando muchas preguntas, especialmente en el entorno de la pyme. Como apunta Juan Anel, experto en ingeniería de procesos y transformación digital: “En las pymes, el principal freno no suele ser la tecnología, sino la falta de datos estructurados, de estrategia y de acompañamiento técnico”.

Juan Anel cuenta con una amplia trayectoria acompañando a empresas industriales en proyectos de organización, digitalización e Industria 4.0. Con él analizamos el estado actual de la Inteligencia Artificial en la industria, sus aplicaciones prácticas, los principales retos técnicos y organizativos, y las perspectivas de evolución a medio y largo plazo.

1. Para ponernos en situación, Juan, ¿cuál ha sido tu trayectoria profesional y cómo ha evolucionado tu especialización en Industria 4.0 e Inteligencia Artificial aplicada a la industria?

Mi trayectoria profesional se ha desarrollado siempre en el entorno empresarial, combinando experiencia en procesos productivos, logística y mejora continua con consultoría y formación. En los últimos años he trabajado para multitud de pymes en proyectos de organización industrial, digitalización e Industria 4.0, con un enfoque muy práctico.

La especialización en Inteligencia Artificial aplicada a la empresa nace de mi vinculación a la Universitat de Vic como docente y de la investigación doctoral desarrollada en este ámbito.

2. ¿Cómo valoras el grado de madurez real de la Inteligencia Artificial en la industria en el momento actual?

El nivel de madurez de la IA en la industria es todavía desigual. Existen casos avanzados, habitualmente en grandes grupos, pero en muchas empresas la adopción sigue siendo incipiente. En pymes, el principal freno no suele ser la tecnología, sino la falta de datos estructurados, de estrategia y de acompañamiento técnico.

Las barreras más habituales son organizativas y culturales, más que puramente técnicas. Por ello, en mi opinión, el papel de entidades como CEAM Metal, que ayudan a orientar y priorizar correctamente las inversiones, es fundamental.

3.¿Cuáles son hoy los principales casos de uso de la Inteligencia Artificial en entornos industriales y dónde está aportando mayor valor?

Existen tres cauces principales por los que la IA está llegando a las pymes: proyectos explícitos, IA implícita y modelos de lenguaje (LLMs).

Los proyectos explícitos, puestos en marcha por empresas industriales, están claramente ligados a la mejora operativa. Entre los más habituales destacan el mantenimiento predictivo, el control de calidad, la optimización de la planificación y la secuenciación, la logística interna e inventarios o la eficiencia energética. Estos proyectos suelen ser implementados por empresas de tamaño grande y medio y, pese a que cada vez hay más soluciones estándar en el mercado, todavía requieren calidad de datos, estrategia y buen asesoramiento.

Por otro lado, denomino IA implícita a aquellas aplicaciones que vienen ya embebidas en productos y servicios que la empresa adquiere. Esta corriente crece rápidamente y se acelerará de forma vertiginosa en los próximos años. Maquinaria con IA incluida, robótica inteligente o soluciones de visión profunda son aplicaciones que, en muchos casos, serán transparentes para el usuario industrial, pero que van a colonizar de forma acelerada a las pymes.

Finalmente, los modelos de lenguaje ya aportan valor como soporte transversal: análisis de datos, generación de informes técnicos, documentación de procesos o apoyo a la toma de decisiones. No sustituyen al conocimiento industrial, pero lo hacen más accesible y reutilizable. Actualmente viven un auténtico boom en las pymes, aunque muchas todavía no aprovechan todo su potencial, donde el papel de los asesores resulta clave.

4. ¿Qué impacto tangible está teniendo la Inteligencia Artificial en la productividad, la eficiencia operativa y la competitividad de las empresas industriales?

La IA bien aplicada tiene y tendrá un impacto tangible: reducción de paradas, mejora de la calidad, menor variabilidad y mejores decisiones basadas en datos. Este impacto se produce a través de los tres grandes cauces mencionados: proyectos explícitos de IA, IA implícita integrada en maquinaria y soluciones industriales, y el uso transversal de modelos de lenguaje.

Mientras que los proyectos explícitos suelen aportar mejoras directas en procesos críticos, la IA implícita y los LLMs están acelerando la automatización de tareas, la estandarización del conocimiento y la toma de decisiones operativas en el día a día de la empresa.

El retorno de la inversión existe y suele llegar de forma progresiva. Más allá del ROI inmediato, la cuestión estratégica para muchas pymes es si pueden permitirse no avanzar en automatización mediante estas tecnologías en un entorno industrial que será, sin duda, mucho más digital y automatizado.

5. ¿Cómo se integra la Inteligencia Artificial con el resto de tecnologías de la Industria 4.0 y qué sinergias se generan?

Durante años entendimos la Inteligencia Artificial como una tecnología más dentro del paraguas de la Industria 4.0. Sin embargo, la experiencia reciente demuestra que la IA se ha convertido en la tecnología central: la que conecta, potencia y gobierna al resto.

Hoy la IA actúa como la verdadera capa de inteligencia del ecosistema Industria 4.0, integrándose con IoT, Big Data, gemelo digital o visión artificial. Los modelos de lenguaje, además, aportan una nueva forma de interacción entre personas, datos y sistemas, acelerando la toma de decisiones y el aprovechamiento del conocimiento.

La tendencia es avanzar hacia soluciones modulares, escalables y bien integradas, donde la IA no es un componente aislado, sino el eje que articula el conjunto de tecnologías.

6. ¿Qué papel juegan el talento, la formación y la cultura organizativa en el éxito de los proyectos de Inteligencia Artificial industrial?

El factor humano sigue siendo clave. Por muy avanzada que sea la tecnología, si las personas no la entienden y no la sienten como propia, no funciona. Cada vez es más necesario que los trabajadores conozcan bien el proceso productivo y, al mismo tiempo, tengan cierta familiaridad con las herramientas digitales.

En este contexto, la formación continua deja de ser un extra y pasa a ser una necesidad. No se trata de convertir a todo el mundo en experto en IA, sino de ayudar a los equipos a entender qué herramientas tienen a su alcance, cómo pueden usarlas en su día a día y cómo la tecnología puede facilitarles el trabajo.

Una buena gestión del cambio y la implicación de las personas marcan la diferencia entre proyectos que se quedan en piloto y proyectos que realmente generan valor.

7. ¿Cómo imaginas la industria dentro de 5 y 10 años con la plena integración de la Inteligencia Artificial?

A la velocidad a la que evoluciona la IA, resulta muy aventurado plantear escenarios cerrados. Aun así, es posible identificar algunos hitos plausibles que veremos en las fábricas en los próximos años: la implantación masiva de IA en ERP y MES, la generalización de la IA implícita en maquinaria industrial, la comunicación avanzada máquina–máquina, el uso de gemelos digitales vivos gobernados por modelos de IA o la aparición de sistemas de planificación autoajustables.

También veremos una integración nativa de los modelos de lenguaje con las aplicaciones empresariales, actuando como asistentes industriales que conectan personas, datos y sistemas, así como una automatización avanzada del conocimiento. Todo ello irá acompañado de la llegada progresiva de robótica avanzada en tareas de soporte y manipulación flexible.

Las empresas que empiecen ahora, con una hoja de ruta clara y apoyo experto, estarán mejor posicionadas.

8. ¿Qué recomendaciones clave darías a las empresas industriales que quieran iniciar o acelerar su adopción de Inteligencia Artificial?

Mi recomendación es empezar con proyectos piloto bien acotados y, siempre que sea posible, con un retorno de inversión claro, para reducir riesgos y maximizar el impacto. Como casi todo en la empresa y en la vida, la IA también requiere aprendizaje, prueba y mejora continua.

9. Para finalizar, ¿qué mensaje clave trasladarías a las empresas industriales sobre el papel estratégico de la Inteligencia Artificial en su futuro?

Seguro que muchos directivos piensan que la Inteligencia Artificial no es un fin en sí mismo, sino una herramienta, y estoy de acuerdo. Pero probablemente sea la herramienta que marcará el futuro de tu empresa en los próximos 20 años. Merece toda tu atención.

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