Mensaje de Jaume Alsina Casalduero - Presidente de CEAM
28-07-2026El metal catalán cerró 2025 con crecimiento de la producción, las exportaciones y la inversión, aunque sigue afrontando retos como la presión de costes, la falta de talento, la incertidumbre internacional y la necesidad de avanzar en productividad, digitalización y diversificación.
El ejercicio 2025 se ha desarrollado en un entorno especialmente complejo para la industria europea. A la debilidad persistente de algunos mercados de referencia se han sumado una creciente incertidumbre económica, el aumento de las tensiones geopolíticas y comerciales y una reorganización progresiva de las relaciones económicas internacionales y de las cadenas de suministro.
Para una industria como la metalúrgica, fuertemente integrada en los mercados europeos y en las cadenas de valor internacionales, estos cambios tienen una incidencia directa. La evolución de la demanda, los costes de las materias primas y de la energía, la logística, las políticas arancelarias y la competencia procedente de otras áreas industriales condicionan cada vez más las decisiones empresariales y dificultan la planificación a medio plazo.
A pesar de este contexto, el metal catalán ha mantenido una evolución positiva durante 2025. Según los datos recogidos por el CEAM, la producción real del sector aumentó un 2,0%, mejorando el crecimiento registrado el ejercicio anterior. Más de la mitad de las empresas consultadas incrementaron su producción, aunque se mantienen diferencias significativas entre ramas de actividad.
También destaca el comportamiento de las exportaciones, que crecieron un 17%. Los mercados exteriores representan ya el 50% de las ventas de las empresas consultadas, lo que confirma la elevada internacionalización de nuestro tejido industrial. Esta fortaleza constituye una oportunidad, pero supone también una exposición creciente a la evolución de la economía europea, a las tensiones comerciales y a los cambios que se están produciendo en los mercados internacionales.
Uno de los aspectos positivos del ejercicio ha sido el mantenimiento del esfuerzo inversor. En 2025, las inversiones de las empresas consultadas aumentaron un 15%. Una parte importante de estos recursos se ha destinado a renovar equipos e instalaciones, ampliar capacidad productiva y avanzar en la digitalización de los procesos. Las empresas siguen invirtiendo para mejorar su eficiencia, automatizar operaciones, disponer de más información sobre sus procesos y reforzar su capacidad competitiva.
La presión de los costes sigue siendo uno de los principales problemas del sector. Los costes salariales, financieros, energéticos y logísticos continúan afectando a los márgenes, en un contexto en el que no siempre resulta posible trasladar los incrementos a los precios de venta. A ello se suman una creciente complejidad regulatoria y administrativa y las dificultades que muchas empresas manifiestan para gestionar cuestiones vinculadas al absentismo y a la organización de las plantillas.
La falta de profesionales especializados continúa siendo, asimismo, uno de los grandes retos estructurales de nuestra industria. La dificultad para incorporar perfiles técnicos, operarios cualificados y profesionales con determinadas competencias condiciona la capacidad de crecimiento de las empresas, el relevo generacional y, en algunos casos, la puesta en marcha de nuevos proyectos e inversiones.
En este contexto, la productividad adquiere una importancia todavía mayor. La mejora de los procesos, la organización del trabajo, la incorporación de tecnología y el desarrollo de las competencias de las personas son factores esenciales para defender los márgenes y competir en mercados cada vez más exigentes. Desde el CEAM consideramos que éste debe continuar siendo uno de los grandes ejes de actuación para la industria en los próximos años.
La transformación tecnológica, la inteligencia artificial, la automatización y el aprovechamiento de los datos abren nuevas posibilidades para las empresas industriales. Al mismo tiempo, la transición energética, la descarbonización y la economía circular seguirán avanzando y generarán nuevas exigencias, pero también oportunidades de innovación y diferenciación. El reto será trasladar estos procesos de transformación a la realidad de las empresas y conseguir que contribuyan efectivamente a mejorar su competitividad.
Durante 2025, el CEAM ha continuado orientando buena parte de su actividad a acompañar a las empresas en estos retos. Hemos impulsado actuaciones relacionadas con la productividad y la mejora de procesos, la Industria 4.0, la logística, la sostenibilidad y la formación de profesionales. Las jornadas técnicas, reuniones de trabajo, visitas a empresas y actividades de intercambio de experiencias continúan siendo instrumentos fundamentales para acercar conocimiento aplicado a nuestro tejido industrial.
La formación y el desarrollo del talento han ocupado también un lugar prioritario. A través de nuestra actividad formativa, de la colaboración con universidades y centros de formación y de programas como PROJECTA'T, seguimos trabajando para aproximar las competencias profesionales a las necesidades reales de las empresas y favorecer los procesos de formación, recualificación y actualización de los profesionales de la industria.
Asimismo, hemos continuado identificando oportunidades de diversificación para las empresas del metal en ámbitos como el aeroespacial y la defensa, la economía verde, la nueva movilidad, la construcción industrializada y la fabricación avanzada. En un entorno cambiante, disponer de capacidades para acceder a nuevos mercados, colaborar con otras empresas y transferir conocimientos y tecnologías entre sectores puede convertirse en una importante ventaja competitiva.
Finalmente, quiero destacar la función del CEAM como espacio de observación, análisis y encuentro entre empresas. Los estudios económicos y técnicos, las encuestas y los contenidos que elaboramos tienen como objetivo ayudar a interpretar los cambios que se están produciendo y proporcionar información útil para la toma de decisiones. Pero nuestra actividad se nutre, sobre todo, del conocimiento y de las experiencias de las empresas que forman parte de la entidad.
En un momento de profunda transformación de la industria, debemos continuar reforzando la cooperación entre empresas, administraciones, centros de formación, universidades, centros tecnológicos y entidades sectoriales. Ninguno de los grandes retos que tenemos por delante puede abordarse de forma aislada.
Desde el CEAM seguiremos trabajando junto a las empresas para impulsar la productividad, desarrollar el talento que necesita la industria, facilitar la adaptación tecnológica e identificar nuevas oportunidades. Nuestro objetivo continúa siendo el mismo: contribuir a que el metal catalán mantenga y refuerce su capacidad industrial y competitiva en un entorno cada vez más exigente.