El aumento del peso de los factores de entorno reduce la capacidad empresarial de gestionar el absentismo
22-12-2025Principales conclusiones de la Encuesta de Absentismo Laboral CEAM 2024-2025 en el sector del metal catalán
Los niveles de absentismo laboral en el metal catalán se continúan situando en valores elevados y consolidan una tendencia al alza iniciada tras la pandemia. El sector partía de una tasa media de ausencias laborales del 6,3 % en el período 2016-2019. En 2024, la tasa de absentismo laboral se ha situado en el 8,7 %, un nivel claramente superior al registrado antes de la COVID-19, aunque ligeramente inferior al máximo alcanzado en 2023 (9,7 %). Este es uno de los principales resultados de la encuesta “Absentismo laboral en el sector metal. Datos 2024 y comportamiento 2025”, impulsada por el CEAM.
De hecho, existen diversos factores de entorno que han contribuido a mantener el absentismo laboral en cotas elevadas. A los cambios derivados de la pandemia, que han tenido un impacto directo en las bajas por enfermedad común, se suman otros elementos estructurales como el marco normativo y de las relaciones laborales, con una ampliación de los permisos retribuidos, así como el funcionamiento del sistema de concesión y gestión de las bajas médicas. Todo ello configura un escenario complejo, en gran medida ajeno a la capacidad de control directo de las empresas.
El incremento del absentismo laboral se concentra principalmente en el colectivo de trabajadores directos, cuya tasa alcanza el 11,4 %, frente al 4,9 % registrado entre el personal indirecto. En este último grupo, el teletrabajo continúa desempeñando un papel relevante como herramienta de flexibilidad laboral, permitiendo mitigar el impacto de ausencias derivadas de enfermedades leves o de necesidades de conciliación familiar.
Las previsiones empresariales apuntan a que el fenómeno del absentismo laboral seguirá teniendo un peso significativo en el corto plazo. De hecho, más del 40 % de las empresas consultadas estima que en 2025 sus niveles de absentismo aumentarán respecto a 2024, mientras que una parte relevante prevé que se mantengan en valores similares. De acuerdo con estas estimaciones, la tasa de ausencias laborales en el metal catalán podría volver a situarse por encima del 9 % en 2025.
Este escenario supone un elemento claramente negativo para la competitividad del sector. El absentismo laboral se suma a otros factores que presionan los niveles de productividad de las empresas, como el aumento de los costes laborales o las dificultades para atraer y retener talento. La persistencia de tasas elevadas de ausencias laborales genera una preocupación creciente entre las compañías del sector.
El impacto del absentismo resulta especialmente acusado en las pequeñas y medianas empresas. Algunas de las organizaciones consultadas señalan que las ausencias laborales se han convertido en uno de los principales problemas para el desarrollo de su actividad, debido a las dificultades que generan en la organización del trabajo y a las alteraciones que provocan en la planificación y en los ritmos de producción.
En un contexto de crecimiento sostenido del absentismo laboral, las empresas se ven obligadas a revisar y adaptar sus sistemas de gestión de las ausencias a una nueva realidad del mercado de trabajo, marcada por cambios normativos, administrativos y organizativos. Las experiencias de aquellas empresas que han logrado reducir sus niveles de absentismo muestran la importancia de actuar en ámbitos como la prevención de riesgos laborales, la mejora de la conciliación, la flexibilidad organizativa y la comunicación interna.
Desde una perspectiva más amplia, resulta necesario que la administración realice un seguimiento del impacto que esta situación tiene sobre la competitividad del tejido empresarial. En este sentido, es fundamental que las empresas dispongan de mecanismos eficaces para actuar frente a los casos de absentismo injustificado, especialmente cuando se producen situaciones que pueden considerarse fraudulentas, en un entorno en el que las herramientas disponibles para combatir estas prácticas son hoy más limitadas que en el pasado.
Fuente: Departamento de Estudios del CEAM