La Inspección de Trabajo endurece su control sobre las empresas en el nuevo Plan Estratégico 2025-2027
30-10-2025El registro horario, los falsos autónomos, la inteligencia artificial y la prevención de riesgos centran la nueva estrategia de vigilancia laboral, que incorpora más medios, tecnología y personal.
La Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) reforzará durante los próximos dos años su capacidad de control sobre las empresas con la puesta en marcha del Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social 2025-2027. La nueva hoja de ruta marca un salto cualitativo en la supervisión del cumplimiento laboral, con especial foco en los fraudes en contratación, jornada y uso de nuevas tecnologías, y con una dotación sin precedentes para la modernización del cuerpo inspector.
El nueva Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social incorpora 554 nuevos inspectores y subinspectores, además de personal técnico y administrativo, y una inversión de 28,5 millones de euros en digitalización y análisis de datos. Entre las medidas anunciadas destacan la creación de un laboratorio de informática forense, la posibilidad de realizar comprobaciones por videoconferencia, y el desarrollo de algoritmos de detección de fraude mediante el cruce de datos con la Seguridad Social y la Agencia Tributaria. Con esta estrategia, la Inspección de Trabajo busca aumentar la eficacia de sus campañas y anticipar riesgos antes de que se produzcan infracciones.
Durante la presentación del plan, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, subrayó que el objetivo es consolidar una Inspección “prevenida, moderna y digital” para garantizar que “en España no haya empleo sin derechos”.
Más control en las áreas sensibles
El documento identifica las áreas donde se concentrará la mayor presión inspectora: fraude en la prestación por desempleo, contratación temporal irregular, despidos durante el periodo de prueba y registro horario.
El fraude en el acceso al paro —la práctica conocida como “arreglar el paro”— será una de las prioridades inmediatas, tras detectarse un aumento de casos en los últimos años.
También se intensificarán las actuaciones sobre falsos autónomos y plataformas digitales, con especial atención a los “encuadramientos incorrectos” de trabajadores que operan como autónomos pero en realidad mantienen una relación laboral ordinaria. En lo que va de año, la Inspección ha identificado 46.000 falsos autónomos y recuperado más de 33 millones de euros en salarios no percibidos.
Otra de las líneas de actuación será el control del registro horario y la desconexión digital, especialmente en entornos de teletrabajo. Tras el fracaso parlamentario de la reducción de jornada, el Ministerio de Trabajo prevé impulsar modificaciones normativas que refuercen la trazabilidad y transparencia de los sistemas de control horario, un aspecto donde las empresas industriales y de servicios deberán extremar su gestión documental y tecnológica.
Asimismo, el plan refuerza la vigilancia sobre el cumplimiento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y de los convenios colectivos. La Inspección cruzará bases de datos para detectar desajustes en la aplicación de tablas salariales y otros derechos económicos de los trabajadores.
Inteligencia artificial y riesgos emergentes
Una de las novedades más relevantes del plan es el control sobre el uso de inteligencia artificial (IA) y sistemas algorítmicos en la gestión laboral. La Inspección verificará que los algoritmos utilizados para la asignación de turnos, la evaluación de productividad o la selección de personal no incorporen sesgos discriminatorios. En paralelo, se reforzarán las actuaciones en igualdad de género, no discriminación y diversidad, con atención a los colectivos LGTBI y a las personas con discapacidad.
El plan también prevé actuar contra las empresas “buzón”, aquellas que desplazan trabajadores a otros países para abaratar costes laborales sin realizar una actividad real. Para ello, se intensificará el intercambio de información con la Seguridad Social y la Agencia Tributaria, además de las autoridades laborales autonómicas y europeas.
Impacto en las empresas
El refuerzo tecnológico y humano de la Inspección marca un antes y un después en el control del cumplimiento laboral. Las empresas deberán prepararse para un entorno donde las comprobaciones serán más ágiles, digitales y precisas, y donde la documentación, desde los contratos hasta los registros de jornada o los planes de igualdad, deberá estar actualizada y verificable en tiempo real.
Aunque el plan no está orientado a un sector específico, sus efectos alcanzan de lleno a la industria y los servicios, especialmente a aquellas empresas que gestionan plantillas amplias, turnos de producción o múltiples contratas. Las compañías que integren buenas prácticas de cumplimiento y transparencia tendrán menos riesgo de sanción y mayor seguridad jurídica; las que no lo hagan, se enfrentarán a un escenario de inspección más riguroso y digitalizado.
Una nueva etapa para la Inspección de Trabajo
El Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social 2025-2027 supone un cambio de paradigma: la Inspección de Trabajo deja de ser vista como un mero órgano sancionador para convertirse en un agente de control proactivo y tecnológico. Con más inspectores, más recursos y una vigilancia reforzada en las áreas sensibles, el Gobierno busca consolidar una cultura de cumplimiento en la que la digitalización, la igualdad y la salud laboral sean los pilares del empleo digno.
El texto completo puede consultarse en el Boletín Oficial del Estado.
FUENTES